jueves, 20 de enero de 2011

Cascada de los militares WI 3/4

Tener tan cerca una oportunidad como la de Noruega le hace a uno pensar que toda preparación o entrenamiento que se haga, poco es. Así que tan pronto como hemos podido nos hemos juntado Jero, Sergio y yo para ir a poner los brazos en "ajopollo" a la cascada de los militares.
Al principio, como buenos novatillos que somos, no sabíamos ni por donde echar las cuerdas, pero afortunadamente ese fue un problema que no tardó en solucionarse.
Así que ya estábamos listos. Jero asegurando...


...Y yo probando mi propia técnica, que en este caso era.... - A ver si llego a la reunión desde el suelo.


Pero no, por mucho que me estiro no llego. Bueno, habrá que probar de otra manera o estos se van a reír de mi. Así que sin darme cuenta... ¡ ya estoy escalando !.


La primera vez me sentí como un pato mareado, pero en seguida me fui encontrando cada vez más cómodo y la verdad que al final me lo pasé de maravilla.



Y creo que no fui el único porque Jero y Sergio también disfrutaron lo suyo, aunque de Jero solo tengo fotos asegurando.


Por cierto Sergio... no te quejarás de la foto que te he hecho, eh?
Al final hasta nos pusimos a meter y sacar tornillos por aquello de practicar un poco.

Y así nos pasamos el día, subiendo hasta la reunión y descolgandonos uno detrás de otro hasta que los brazos nos dijeron -"Hasta aquí hemos llegao"
Tres días de agujetas después ya estaba loco por volver.

jueves, 13 de enero de 2011

Loma de Cáñar

Estas navidades han dejado en casa de mi amigo José Luis botas nuevas, crampones nuevos y polainas nuevas. Demasiadas cosas necesitaban un estreno urgente, así que decidimos ir a quitarles las etiquetas a algún sitio "nuevo".

La idea original era subir a Cerrillo Redondo. Uno de los pocos tresmiles de Sierra Nevada que me quedan en la lista de ascensiones pendientes, pero a última hora del lunes me entero que el martes por la tarde curro. Vale, pero de pisar algo de nieve no nos quita nadie, así que a las diez de la mañana dejábamos el coche en la antigua casa forestal de Cañar.

Un marcado sendero parte de la trasera de este edificio y atraviesa un pequeño robledal, que aunque ahora estaba desnudo, en otoño tiene que ser un espectáculo.

Hasta aquí todo muy bien, pero al poco de salir del robledal, la senda que vamos siguiendo se termina de golpe y el suelo se ve cubierto de un tapiz de arbustos espinosos, lo que conlleva incomodidad para nosotros al andar y deterioro de la flora. Total, un coñazo.

Pero por supuesto eso es un mal menor que aunque relentiza nuestra marcha no le resta belleza.Como siempre pasa, a medida que se va tomando altura el paisaje se va ensanchando y poco a poco van apareciendo a nuestro alrededor algunos picos próximos, como el de las Alegas 2.703m.


Las primeras manchas de nieva no se hacen esperar y como no hace mucho calor aún está dura, lo que se agradece para caminar. Bastante más comodo que los matorrales, donde va a parar.



Antes de llegar a la arista hay una pala más inclinada. Que bien Jose, vamos a darle uso a esos crampones nuevos!!!

Y pa'rriba con ellos...

Una vez pasada esta pala de nieve un poco más inclinada la cosa se suaviza otra vez y ya casi estamos en la divisoria de las dos vertientes.

Pero aunque no se aprecia en las fotos hace un viento fuerte del norte, por lo que decidimos seguir un poco más abajo de la cuerda y por el lado sur, evidentemente.

Y cuando ya estamos mirando el reloj porque se acerca la hora límite para darnos media vuelta hacia el coche para poder estar a tiempo en el trabajo, aparace ante nosotros un cilindro de esos que marcan el eje geodésico, así que mira tu por donde nos vamos a llevar una cumbre para casa, pues que bien.



El pico en cuestion se llama Cuna y en el mapa de la Ed. Penibética le dan 2.252m. Por supuesto nos hacemos la foto de rigor, eso no puede faltar.



Y nos vamos para abajo que aquí hace mucho viento y ya no nos queda casi tiempo.




Eso eso si, aunque vayamos con un poco de prisa, no podemos dejar de disfrutar de las vistas que tenemos hacia el sur, con la sierra de Lújar y del mar Mediterraneo.





Pues una vez más, Jose, ha sido un placer. No se como lo haces pero me vaya donde me vaya contigo siempre me lo paso bien.
Un abrazo máquina.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Corredor del Alhorí (II, PD, 150m)

La idea era dormir el jueves por la noche en el remodelado refugio Postero alto y "estrenar" las nuevas instalaciones para el viernes por la mañana hacer la actividad, pero... precisamente ese día el refugio estaba cerrado, aunque Pedro, el guarda, muy amable me recordó que la habitación de los lobos permanecía abierta como refugio libre, a la vez que aportó información muy interesante sobre el estado del corredor: "Ha llovido y ha hecho viento, seguro que está muy duro o helado, andar con cuidado".


Despertador a las 7:00 y comenzamos a caminar casi a las 8:00, ni muy tarde ni muy temprano. La luz y la temperatura eran muy agradables, puede que hasta un poquito calor de más.


La primera nieve que pisamos es a la altura de la puerta del Alhorí y hasta prácticamente el circo está bastante pealo.


Pero al irnos acercando y ver el corredor noto como el corazón se me empieza a acelerar...


Una mezcla de excitación y miedo se amontona en mi pecho, es mi primera actividad medianamente seria sin instructores y las palabras de los amigos vuelven a mi mente. Kike decía: "Son las primeras nieves, andaos con ojo". Juanma el Yeti: "Si la nieve está acartonada desconfiar". Todo esto mientras nos ponemos los crampones y nos ajustamos las dragoneras a las muñecas.


Bueno Jero, aquí hemos venido a esto, las condiciones son buenas y nosotros estamos preparados para hacerlo, ¿no?. Pues adelante y como dice Alfonso... Arriba, siempre arriba sin pensar en la caída.
Así que una última miradita para decidir cual consideramos la linea más segura y para arriba.
La primera pala del cono de deyección es bastante tumbada y el mango del piolet entra bien. Eso me da seguridad y me quita nerviosismo.


Pero a medida que subimos la nieve está cada vez más dura. Cuando salimos del cono y entramos en el corredor en sí los mangos ya no entran nada y empezamos a utilizar la hoja del piolet.


Jero está fuerte y sube hasta la piedra como una bala. Pero el ir todo el rato solo con las puntas frontales hace que los gemelos se pongan como balas de cañón, de hinchaicos y de calenticos.


Metro a metro se va dejando ascender y cuando nos queremos dar cuenta la salida nos sale al encuentro. Mi sensación fue casi como si el corredor en sí me tendiera su mano, suavizando la pendiente, para permitirnos salir de allí sin mayores problemas.


Al llegar arriba lo normal, un apretón de manos felicitándonos mutuamente por el trabajo hecho, foto de recuerdo con las caritas de cansados (yo por lo menos acabé reventao)...


... y un poco de gel y un mucho de agua para recuperar energía para la bajada, que hasta la furgo hay un rato todavía.


Mientras bajábamos íbamos hablando de todo un poco pero dentro de mí una sensación de fondo me acompañaba todo el tiempo. Una sensación muy agradable que no sabría describir con palabras, quizás fruto de haber estado muy concentrado en todo lo que hacía durante una hora más o menos o quizás por la experiencia de un contacto más íntimo con la montaña.
Más tarde, en Jérez del Marquesado, nos paramos en el Mesón el "Picón de Sierra Nevá" para cerrar la actividad como debe de ser.


Jero tío, te aseguro que ha sido un verdadero placer. En cuantico mis gemelos vuelvan a ser los de siempre cuento contigo para volver a ponerlos en "ajopollo".

sábado, 4 de diciembre de 2010

Travesía del Trevenque

Entre todas las montañas hay una por la que siento una especial predilección. No porque tenga una elevada altitud o porque se encuentre en un lugar remoto y solitario, de hecho apenas supera los 2.000m y suele estar frecuentada por domingueros como yo, pero las circunstancias de la vida me han unido a ella para siempre.
Ayer recibió una ligera nevada, motivo más que suficiente para hacerle una visita.

Es tanto el cariño que le tengo que soy capaz incluso de madrugar para ir a verla, aunque sea un poquito...

Cuando llegamos al aparcamiento del mirador de los Alayos el termómetro marcaba -2.0º y para los que vivimos en la costa tropical eso es algo más que fresco...


Empezamos el camino por los arenales, con el sol asomando por encima de la sierra y dejando bonitos contraluces.


Al poco de empezar a andar aparece algo de nieve y eso a Soma le encanta, sobre todo despues del verano de calor que ha pasado la pobre. Por eso se pone como loca.

Decidimos rodear el Trevenque por la rambla que hay al oeste porque el paisaje es bastante más bonito que por los arenales, lo que nos dejó imágenes como esta...

... o como esta...

Hasta que llegamos al nacimiento del rio Aguasblanquillas...

... y al bosque que hay en ese paraje que hoy tenía un especial ambiente alpino.


Desde ahí subimos directamente por la ladera oeste hasta interceptar con la vereda que sube por la cara sur. Este tramo es bastante empinado y la tierra está muy suelta con lo que esta subida se hace muy penosa, asi que cuando llegamos a dicha intersección paramos un poco para recuperar el aliento y recrearnos con las vistas de la primera gran nevada del año.


Y de ahí hasta la cima, donde hoy llegamos los primeros, pues no había ninguna huella en la nieve.
No nos paramos mucho tiempo, el justo para beber algo, fotografiarnos a nosotros y al paisaje y salir zumbando para abajo que se nos hacía tarde, ya que nos esperaban en La Herradura para comer.

El descenso lo hicimos por los arenales y como todo el mundo sabe, las zonas norte de las montañas siempre tienen un aspecto más "glacial".

Un día genial, en una montaña genial y con una compañía genial. Soy un tio con suerte !!!


Espero que os haya gustado.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Primer intento al corredor del Veleta

Ayer por la mañana nos plantamos a eso de las 8:00h en la Hoya de la Mora Alfonso, Luis, Diego y yo. Nuestra intención era subir al Veleta por el corredor terminando por la Fidel-Fierro. Para mi sería la primera vez.


Las previsiones daban medio bueno por la mañana para empeorar conforme transcurriera el día, pero cuando llegamos nevaba, hacía viento y lo que es peor, la visibilidad era casi nula debido a la niebla.

Nuestras ganas nos hicieron tirar para arriba a ver si iba mejorando o si podíamos dejar las nubes bajo nosotros.



Pero ya cerca de los 3.000 la cosa no mejoraba nada así que con todo el dolor de nuestra alma tomamos la decisión correcta, darnos media vuelta y volvernos al coche.

Habría sido una insensatez pasar por el veredón y cruzar los corrales sin apenas visibilidad, eso sin contar con las vistas tan increíbles que nos habríamos perdido.

Hoy hemos estado muy cerca. Otra vez será...

sábado, 20 de noviembre de 2010

La Cala del Moral

Jero me llamó para ver si el martes me apetecía escalar. La otra opción era ir a trabajar, así que después de pensarmelo durante unos cuantos segundos le dije que SI, POR SUPUESTO.

teníamos mucho tiempo porque Sergio tenía que estar de vuelta en casa para el medio día así que buscamos un sitio cercano.... La Cala del Moral.

Lo más destacable fué un 6a+ que Jero encadenó a vista, con una placa "algo técnica" al principio. Además esta parte de la vía estaba muy sobada y no veas como patinaban los gatos.

El último tramo reservaba los pasos más físicos porque aunque tenía buenas presas la pared tiraba para atras.


Menos mal que estuvo listo y empotró una rodilla para relajar los brazos. Bien ahí Jero.



Y con un par de apretones más llegar hasta la cadena.



En definitiva la mañana estuvo bien, ¿a quien no le gusta escalar con amigos? pero la zona no me gustó mucho, la verdad. Coches al lado y las presas muy muy sobadas. Por supuesto que es mejor esto que ir al roco, pero si vais a coger el coche os recomiendo que vayais a cualquier otro lado.