Distancia: 24,55 Km
Tiempo: 4 h 49'
Desnivel positivo acumulado: 336 m
Desnivel negativo acumulado: 361 m
Dificultad técnica: T1
Track: Wikiloc
Tiempo: 4 h 49'
Desnivel positivo acumulado: 336 m
Desnivel negativo acumulado: 361 m
Dificultad técnica: T1
Track: Wikiloc
Más de 20 personas durmimos esa noche en ese albergue, por lo que entre idas al baño, ronquidos y el sonido de los somiers cada vez que alguien se daba la vuelta en la cama, no conseguí descansar demasiado y bastante antes del amanecer ya estaba preparado para iniciar la jornada. Algo que por otro lado agradecería más tarde pues me esperaba otra jornada de sol y calor.
La primera parte del camino discurre por el arcén de una carretera. Es feo y peligroso porque aún está oscuro, así que llevo la frontal encendida para que me vean los coches. Menos mal que por lo menos podía ir disfrutando de las luces del amanecer.
Como somos las personas que no solemos apreciar lo que tenemos. Yo quejándome de tener que ir caminando por un arcén y cuando este se acabó, lo eché de menos. 😆
Daba igual si pisaba sobre las hierbas o directamente en el barro. A los 10 metros ya avanzaba chapoteando por el lodazal, así que el avance se hacía lento y fatigoso.
Después de volver a cruzar la N630, el camino empieza a ascender por lo que, aunque aún muy mojado, por lo menos no está tan encharcado.
El camino me va llevando por una zona de eucaliptos que me llaman la atención pues llevo dos semanas que prácticamente solo he visto olivos y encinas.
Al llegar al Puerto de las Camellas, que es a donde me dirige esta subida, me cruzo con un grupo de militares realizando su entrenamiento matutino.
Poco después de pasar el puerto, ya veo a lo lejos la ciudad de Cáceres.
Y aunque el camino es hacia abajo y no se hace duro, si que se hace largo, porque aunque no lo parezca, es un trecho lo que queda hasta llegar y encima, literalmente no hay nada con lo que entretenerse, con la excepción de un pequeño grupo de caballos que me mira desde lo lejos (en la foto casi ni se ven).
Pero todo en esta vida tiene su final y 5 km más adelante entro en Cáceres por el sur, más concretamente por la zona de Vistahermosa y Maltravieso. Me encantan los nombres de los barrios. 😄 Pero no es hasta que entro en el casco antiguo que empiezo a descubrir y a disfrutar de la belleza de esta antigua ciudad.
Con sus calles antiguas, edificios de piedra y sus gárgolas, donde tanto el águila como el querubín y la paloma me miran con la misma expresión.
Iglesias, plazas y callejueas jalonan el recorrido por el centro histórico de la ciudad.
Todo esto sin perder nunca de vista las tan importantes flechas amarillas que me guían.
Es una ciudad pequeña pero muy bonita que merece la pena visitar con calma, pero yo tengo que seguir adelante y dejándola atrás vuelvo a la realidad de la dureza del camino con una fuerte subida por una pista pedregosa que me hace echar los higadillos...
... pero que me lleva a un precioso mirador hacia la inmensa meseta que me espera y donde muy muy al fondo se aprecian las cimas de la Sierra de Gredos.
Una vez abajo, un largo y monótono camino me llevará a través de casi 10 Kms de terreno desarbolado hasta la ciudad del Casar de Cáceres...
... donde entro por el paseo de Extremadura...
... hasta llegar al Albergue Municipal de Peregrinos.
Albergue económico y que por fuera presenta un aspecto bien bonito, pero que por dentro no lo es tanto y resultó con diferencia uno de los peores albergues donde he dormido nunca. 🙈
Como decía al principio de esta etapa, muchas veces menospreciamos los que tenemos, porque por muy cutre y sucio que estuviera y por muy incomodas que fueran las camas, siempre es mejor que dormir en la calle o en el portal de una iglesia y aunque la ducha era... indescriptible, al menos pude ducharme.
Continua por aquí...

































