Distancia: 20,36 Km
Tiempo: 3h 51'
Desnivel positivo acumulado: 309 m
Desnivel negativo acumulado: 99 m
Dificultad técnica: T1
Track: Wikiloc
Al salir de la localidad de Aljucén, siempre en dirección norte, voy acompañando al río del mismo nombre que en estos días está precioso con la floración de las ovas.
Tal y como se ve en las imágenes, el día empieza bastante nublado, cosa que agradezco porque de seguir con el calor de los días atrás habría acabado como el árbol de la foto.
Aproximadamente a los 3,5 Km de camino, me separo del río Aljucén y continuo por pistas forestales en compañía de unos nuevos amigos que vienen a saludarme al borde del camino.
...y todo esto antes de que el sol aparezca por el horizonte. La verdad que me encanta caminar por la mañana temprano.
Pero no me puedo entretener mucho ni con los caballos ni con el amanecer puesto que aún me queda mucho camino por delante. En unas ocasiones por cómodos senderos...
... y en otras por auténticos barrizales.
Pero siempre rodeado de pequeños detalles que hace de cada metro del camino un lugar único.
Y es que gracias a las lluvias de los últimos días el campo se muestra generoso tanto en flores como en frutos.
Pero no son solo flores y frutas lo que regala la naturaleza si no que la gente del lugar sale a recoger otros tesoros igual o incluso más valiosos.
Pues estos que yo pensé que recolectaban lavanda, lo que realmente estaban buscando era otra cosa mas sabrosa. 😋
Más adelante en el camino parece que el cielo se cierra más aún y por momentos empieza a chispear.
A mi no me importa mojarme un poco porque frío no hace, pero las cosas que llevo en la mochila es mejor que permanezcan secas por lo que paro un momento a cubrirla, que siempre es mejor prevenir que no tener ropa seca que ponerme.
Aunque todo quedó en una falsa alarma ya que al ir acercándome a Alcuéscar se fueron retirando la nubes dejando paso de nuevo al sol.
Al llegar al destino tocaba elegir donde dormir. Tenía varias opciones. Los hostales y hoteles no los suelo mirar si hay albergues así que me quedaban dos opciones, uno privado y nuevo en la zona alta del pueblo o dormir en un monasterio en la zona baja. Al final y para tormento de mis doloridas piernas me decidí por la opción laica y creo que acerté pues la relación calidad/precio era muy buena. Se lo recomiendo a todo el que pase por la zona.

